La Mediación, en general, es un método de resolución de conflictos en el que las partes involucradas consiguen, mediante la intervención de un tercero imparcial, el mediador, adoptar acuerdos recíprocamente satisfactorios a través del diálogo y la negociación.
La mediación en el ámbito de los seguros, y como método de gestión de conflictos, pretende evitar el inicio de litigios, poner fin a los ya iniciados o reducir su alcance, haciéndole ahorrar el tiempo y dinero inherentes a los procedimientos judiciales.
La Mediación pone a disposición de las empresas de seguros y los asegurados los instrumentos necesarios para resolver los conflictos.
Ventajas de la mediación en seguros:
i. Economía: es menos costosa que el procedimiento judicial y el arbitraje
ii. Rapidez: el proceso habitualmente dura pocos meses, a veces incluso sólo pocas semanas
iii. Acuerdos definitivos y equilibrados
En determinados estudios se observa que más del 76% de los asuntos con componente asegurador corresponden al área de responsabilidad civil – como los accidentes de tráfico, que concentran cerca del 40% de los casos -, daños por agua (21,30%) o daños eléctricos (16,67%). En cuanto a la cuantía, en el 50% de los procedimientos judiciales se ha reclamado una cuantía igual o menor a € 1.644,50, y en el 77% de los casos la cantidad es igual o menor a 5.000 €.
Estas cifras confirman que hay disputas en que la cuantía en juego es muy inferior al coste que supone llevar a la vía judicial la resolución de este tipo de controversias, por lo que la mediación se presenta como una alternativa muy interesante.